|
|
Cursos
de Espanhol |
||||||
|
|
Remodelación
y valoración de los antiguos edificios y lugares En la dársena, a orillas del río de La Plata, con sus fachadas remodeladas, se alzan los antiguos depósitos de mercaderías del puerto, construidos a comienzos de siglo. Los depósitos se han restaurado, aprovechando su ubicación frente al microcentro, y han dado lugar a un complejo de modernas oficinas y elegantes restaurantes. Desde su desactivación, en 1925, el lugar se había convertido en zona desierta, sucia, depósito de basura. Hoy se yergue allí PUERTO MADERO, en una de las áreas más valorizadas de Buenos Aires. Las antiguas estaciones del tren que, a comienzos del siglo, hacía el recorrido de la costa se han remodelado y ambientado de acuerdo con la época. Después de 30 años parada, la línea del TREN DE LA COSTA se ha transformado en una nueva opción para los porteños. A lo largo del recorrido, se puede disfrutar de modernos complejos comerciales, áreas para deportes y parques de diversiones, todos en los arbolados alrededores de Buenos Aires. Otro patrimonio arquitectónico totalmente remodelado, emplazado en el centro de Buenos Aires, ha abierto paso a un moderno complejo comercial, GALERÍAS PACÍFICO. El edificio nació a fines del siglo pasado para dar lugar a una gran tienda al estilo parisién: “Bon Marché”; pero la crisis de los años 90 hizo que los inversores, venidos de París, no terminaran la obra. En los umbrales del nuevo siglo, en el salón de fiestas Edén, inaugurado posteriormente, se realizaron operetas y vaudevilles. Más tarde se inauguraría allí el Museo de Bellas Artes. En 1908, la compañía Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico instaló allí sus oficinas. Recién en 1946, al estatizarse, pasó por reformas, se habilitaron los comercios y se pintaron los frescos. En 1970 el edificio quedó abandonado y sólo en 1989 se declaró como Monumento Histórico. Después de innumerables e infructuosos proyectos, en 1990 se firmó un contrato por el que Galerías Pacífico se haría cargo del reciclaje y restauración del edificio que estaría cumpliendo 100 años. Entre los objetivos figuraba la revaloración del edificio y la preservación de su arquitectura, para que diera cabida no sólo a un centro comercial sino también a un gran centro cultural. En todo el trabajo de restauración del edificio confluyeron la arquitectura, la arqueología, la historia, las artes plásticas y la ecología. Para el trabajo de restauración de los frescos vino de México el restaurador Manuel Serrano Cabrera. Junto con un equipo mexicano y un grupo argentino, tras una minuciosa investigación histórica, empezaron la obras de restauración. En 1946, se pintaron, cada uno en un sector, los frescos de la cúpula central del edificio, en un área de 500 m2. Dichos frescos - El amor, La vida doméstica, La pareja humana, El dominio de las fuerzas naturales y La fraternidad -, verdadero canto al hombre, fueron pintados, respectivamente, por Berni, Castagnino, Colmeiro, Spilimbergo y Urruchua. Grietas en el techo y resquebrajaduras en la mampostería hicieron que, en 1978, Berni - uno de los primeros pintores surrealistas argentinos- restaurase la pintura de la cúpula, la que él consideró la “primera gran pintura mural realizada en el país”. Pero no sólo en el interior de la cúpula se hicieron pinturas. En el exterior de ésta, e integrando el patrimonio pictórico del edificio, se pueden ver las pinturas de Josefina Robirosa, Carlos Alonso, Rómulo Macció y Guillermo Roux. Cuatro propuestas diferentes, cuatro lenguajes distintos. En la esquina de Viamonte y San Martín, en una de las entradas del edificio, está emplazado el Centro Cultural Borges. Este Centro, que congrega las más variadas expresiones de la cultura, cuenta con un espacio para muestras de arte, un auditorio para conferencias, congresos, cursos, eventos y un espacio permanente para la vida y obras de Jorge Luis Borges. Puede también adquirir la revista HISPANIA haciendo un clic aquí. |
|||||||